viernes, 24 de julio de 2015

LOS INCONVENIENTES DE SER DIOS



Una vez más lo vuelvo a intentar. Tomo una pistola y la disparo pegada a mi sien, sólo para darme cuenta que la explosión lanza las partículas del universo a una nueva expansión que dura trece mil millones de años, un movimiento que termina por formar estrellas que danzan en espiral creando planetas y uno en particular que da origen a esos seres fastidiosos que me inventan desde su temor, para luego sofocarme con sus rezos diarios y sus vidas absurdas. Así que una vez más lo vuelvo a intentar…


Alberto Sánchez Argüello
Managua Julio 2015

miércoles, 27 de mayo de 2015

MISCELÁNEA MICROBIÓTICA


CRÓNICA FUNERARIA

Hombrecitos minúsculos -llorando desconsolados- coparon el funeral del poeta que escribía con letra microscópica.

ESPERANZA

Cada mañana, el monstruo del espejo sonríe porque sabe que un día tomará mi lugar. Yo también sonrío porque espero que lo haga.

EX CULPA

Nietzche no para de reír desde la patrulla, mientras doscientos hombres intentan levantar el cadáver de Dios.

EN OTRAS TIERRAS

-Disculpe aquí está prohibido soñar.
-¿Puedo al menos añorar?
-Si quiere usar la Ñ más vale que se regrese a su país.

LA VERSIÓN DE LOS VENCIDOS

En el infierno todos saben que el único pecado de Lucifer fue atreverse a pedir aumento salarial y prestaciones.

YA NUNCA ESCUCHARÁS SIRENAS

Ulises despertó con un profundo dolor en los oídos. Ahora todo era silencio. Penélope aún sostenía el punzón.

IGNORANCIA FACTI

El profesor escribió en la pizarra la ley de la gravedad y todos los niños fueron descendiendo lentamente a sus asientos.

OTRA BIBLIOTECA INFINITA

Cada noche la bibliotecaria recoge los cuerpos de los lectores dormidos, los guarda en libros por apellido y se va.

PRÉSTAMO EN CASA

La bibliotecaria revivió a su abuela, el gato y al cartero. Luego devolvió el Necronomicón a la sección de referencia.

APOCALIPSIS INTERRUPTUS

Siempre es igual, faltando una palabra para invocar a Cthulhu, la bibliotecaria me quita el libro y me manda a casa.


Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua mayo 2015
Publicados originalmente en twitter @7tojil


Imagen: Alex Gross

viernes, 6 de febrero de 2015

REALIDADES FRAGMENTADAS


LOS ELEGIDOS

Las palomas de los parques identifican a los humanos que dejarán vivir después de la gran conquista aviar.

TOQUE DE QUEDA

Cuando los soldados regresan de la guerra, dejamos que deambulen de noche por la ciudad, hasta saciar su sed de muerte.

DEL AZAR Y LA CULTURA

Contraté a mil monos para escribir durante mil años. Produjeron ciencia y filosofía, pero ningún best seller.

OFRENDA HUMANA

Un demonio habita este closet. Mantenerlo adentro es fácil; el problema es que nos estamos quedando sin parientes pobres.

FUNERAL

Mi padre nos dijo que no se quedaría. Nosotros le dijimos que la tumba estaba en rebaja y lo enterramos lo más rápido que pudimos.

EN LA ISLA

A veces el mar me juega bromas pesadas y me trae las botellas de otros náufragos.

BLOQUEO

En la hoja en blanco descubro los mejores cuentos. Pero apenas acerco la mano para escribir, todas las palabras huyen espantadas.

EL OTRO APOCALIPSIS

La bala erró al mago pero atravesó el sombrero, creando una hemorragia de conejos que devoró el universo.

RENCOR

El primer acto de las cucarachas que alcanzaron la luna fue borrar todas las huellas humanas de su superficie.

CARESTIA

Pedí el menú y revisé los precios. Ya decidido ordené. Llegó entonces el mesero con un hacha y puse mi brazo izquierdo en la mesa.


Alberto Sánchez Argüello
Originalmente publicados en @7tojil

Imagen: Purgatorio de Alex Gross

jueves, 29 de enero de 2015

PERFUMES



Cuando éramos niños siempre pasábamos por el parque central para escuchar al viejo vendedor de perfume. Era un septuagenario que se sentaba en un banquito de madera con una pana llena de botellitas de colores. A todo el que se acercaba le contaba que destilaba sus perfumes con los olores de la vida: el fuerte aroma al éxito en los negocios, el penetrante olor a la sexualidad incandescente,  la sutil fragancia del amor incondicional…

Nosotros nos burlábamos de él gritándole que era un viejo ladrón, pero él sólo nos espantaba con las manos como si fuéramos moscas, mientras le ofrecía su maravillosa mercancía a alguna viuda de ojos tristes o un desempleado hambriento de dinero.

Un día el espacio que ocupaba cerca de la glorieta estaba lleno de palomas y un olor a lavanda que acariciaba la nariz. El viejo se había ido. Nosotros fuimos creciendo y  con el tiempo todos mis amigos también se fueron.

Ahora que estoy jubilado, visito el parque por las tardes, acompañado de mi bastón y mis botellitas de colores.


Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua Enero 2015
Imagen: pintura de Picasso

martes, 27 de enero de 2015

SI TU CABEZA TE HACE PECAR...



Ya ve usted que a veces uno no busca el mal, sino que es el mal el que lo busca a uno. Yo estaba ahí en el mercado, lista para irme con una bolsa llena de verduras y otra con frijoles cuando aparecieron.

Eran diez sujetos barbados y andrajosos, aunque me pareció ver dos más que se movían entre los pasadizos de las carnes. Llegaron con megáfonos y no nos dieron tiempo para reaccionar.

Uno de ellos explicaba algo sobre la evolución de las especies y la selección natural, mientras otros lanzaban alaridos sobre el giro de la tierra alrededor del sol.

Yo me sentía mareada y la gente trataba de taparse los oídos mientras pedían auxilio. Algunos se lanzaron al piso y empezaron a rezar. Pero nada detuvo a esos terroristas: ellos seguían hablando del origen del universo, la fotosíntesis y  la importancia de las vacunas.

Cuando finalmente se los llevaron encadenados era muy tarde para mí. Ya no puedo dejar de pensar en sus palabras, en todas esas ideas que han contaminado mi corazón.

Por eso pedí misericordia y me fue concedida. Mañana en la plaza el verdugo comenzará conmigo.

Dios es grande.


Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua Enero 2015


Imagen: Alex Gross

jueves, 11 de diciembre de 2014

INSOMNIO




Acomoda su cuerpo adolorido en la cama de metal, primero boca abajo, luego boca arriba, de lado y así sucesivamente hasta alcanzar una posición intermedia en la que empieza a sentirse aletargado.

Entonces toman forma en su mente los sonidos del día: gente quejándose del calor, algún chiste estúpido, múltiples peleas de parejas que no resuelven nada, gritos del vende diarios y la señora de las frutas, un par de sujetos hablando sobre cómo evitar los impuestos, un taxista que dice que la gasolina no lo deja bajar los precios, un anciano diciendo que este gobierno es una mierda, un tipo susurrando en su celular que ya identificaron al sujeto, varios chavalos del barrio diciendo que la policía anda alborotada, su madre gritando, el sonido fuerte de un garrote pegando en su cabeza, el policía que le dice que de esta noche no pasa.

Abre los ojos exaltado. Lentamente se palpa la cabeza: hay un agujero en el que mete los dedos. Se levanta, camina hacia la oscuridad… ya no puede dormir.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Noviembre 2014

Imagen: internet

lunes, 8 de diciembre de 2014

SINGULARIDAD



La jubilación no le sentó bien a mi padre. Se plantó frente al televisor rodeado de meneítos y tortillitas. Nosotros tratamos de animarlo, pero todo fue inútil. El hombre sólo gruñía a manera de respuesta, mientras seguía agotando sus neuronas con la telebasura de los realitys.

Con el tiempo fue ganando tallas, una por mes. En casa no hablábamos del tema, pasábamos en silencio por la sala, entre la comida chatarra que tapizaba el piso y el voluminoso cuerpo de mi padre que llegaba hasta las paredes. Incapaz de seguir tolerando tanta desidia, me conseguí un trabajo en otro país.

Por un tiempo llamaba cada mes para escuchar llorar a mi madre, mientras me contaba cosas absurdas sobre pequeños muebles que flotaban alrededor de mi padre. Al final dejé de llamar para no seguir sufriendo aquel horror.

Un año después me enteré por las noticias que la casa había implosionado ante un extraño fenómeno gravitacional, definido por algunos físicos teóricos como un pequeño agujero negro.

Varias décadas de terapia después había dejado de pensar en aquella tragedia, hasta esta tarde en que mi madre me visitó en el asilo de ancianos. Mis nietos se acababan de ir cuando ella entró. Me dijo que finalmente había logrado dejar a mi padre y que se iba en un crucero por el mundo. Se miraba muy rejuvenecida.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Noviembre 2014

Imagen: escultura de Ron Mueck