martes, 22 de abril de 2014

LA OTRA CIUDAD


Detrás de los espejos de esta ciudad,  existe su gemela, donde la tierra no cesa de moverse. Ahí las casas están hechas de tela, el vidrio no existe y los bebes se arrullan solos en sus cunas. Sus habitantes usan energía sísmica -limpia y permanente- para alimentar sus artefactos voladores, las calderas de sus casas y las radios que ponen el fondo musical de los temblores de la ciudad.


La única sombra que opaca tanta felicidad es el temor ancestral de que un día regrese el  horror de cincuenta años atrás; un episodio de silencio mortal en el que los abuelos y las abuelas se sintieron huérfanos en el mundo, como peces ahogados en un estanque roto.

Todos temen que un día la ciudad se vuelva a detener, que paren los vaivenes, que el suelo deje de mecerse, todos temen a la gran quietud.


Alberto Sánchez Argüello
Managua 22 Abril 2014


LAS CIUDADES MUERTAS



POMPEYA

El volcán prometió que un beso suyo te tornaría eterna.

ATLÁNTIDA

Los pasajeros del avión MH370, contemplan maravillados tu belleza dormida en el fondo marino.

HIROSHIMA

Eres millones de partículas que flotan en el aire, esperando ser respiradas para poder reposar, al menos en nuestra memoria.

SODOMA

Los ángeles que actuaron a espaldas de Dios, te convirtieron en sal y ocultaron tus restos en el mar.

TROYA

Tus cenizas sobreviven en las páginas de Homero y Virgilio.

CARTAGO

Los cuerpos de tus habitantes -que prefirieron morir antes que rendirse- volvieron a edificarte con barro y roca subterránea.

NAGAZAKI

Aún buscas a Fat man en los terrenos insondables del inframundo. Nadie te dijo nunca que es sólo el nombre de la bomba.

  • MANAGUA

    Moriste pero no resucitaste, nosotros tercamente sentamos tu cadáver en esta tierra que no es nuestra, sino de los volcanes.

Alberto Sánchez Argüello
Managua 22 abril 2014
Publicados originalmente en @7tojil


Imagen: Egon Schiele - ciudad muerta en el río

martes, 15 de abril de 2014

EN CASO DE SISMO REVISE EL GLOSARIO




Ante tanto temblor vimos la necesidad de hacer una contribución con algunos términos de utilidad popular, sin orden alfabético y en completo relajo conceptal, sirvase usarlo y difundirlo para beneficio colectivo.

El autor



TEMBLOR

Forma de la tierra de estirarse sin ninguna consideración para con sus inquilinos.

REPLICA

Fotocopia de un temblor con el mismo contenido pero de menor calidad.

GEÓLOGO

Criatura mítica de muy rara aparición pública que prefiere comunicarse vía páginas web o funcionarios de gobierno.

CONSEJO DE COMUNICACION

Única voz autorizada de los míticos geólogos.

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

Artefacto que se activa en caso de temblores para contar anécdotas y equivocarse de formas pintorescas.

DIOS

Otro artefacto que se activa en caso de temblor, idóneo para la protección nocturna de electrodomésticos, muebles, niños y mascotas.

MEDIOS OFICIALISTAS

Instrumentos efectivos para mezclar información con Dios y propaganda.

SINAPRED

Conjunto bonito de letras que invocamos con fervor en caso de temblor.

DORMIR

Acción muy común antes de los temblores.

EL BAÑO

El sitio más temido para recibir un temblor.

LUNA DE SANGRE

Marketing efectivo de Dios para hacer de semana santa finalmente un período de arrepentimiento y expiación.

PERROS QUE LADRAN

Señal inequívoca de que vamos avanzando o de que un temblor nos va a hacer mierda.

FALLAS

La señal que los urbanistas usan para construir en Managua.

CHILE

Dicese de un vegetal picante o de la ubicación paralela de Nicaragua según Telemundo.

FLEXIBILIDAD LABORAL

Actitud humanitaria que debería caracterizar a call centers y maquilas al dejar abrir las puertas en caso de temblor.

APOYEQUE

Hermano envidioso de Xiloa, Apoyo y Tiscapa que finalmente encontró la forma de ser famoso a lo grande.

ANILLO DE FUEGO

Club internacional donde se acumulan volcanes y se comparten temblores.


BOTELLA A LA MITAD DE AGUA

Instrumento para separar optimistas de pesimistas, también utilizado como sismógrafo de baja tecnología.


Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua 15 abril 2014
publicados originalmente e @7tojil

Imagen: fuente internet

lunes, 14 de abril de 2014

TRECE TERREMOTOS


Microserie dedicada al grupo de autoayuda sismológica de la madrugada del 14 de abril @mafaldita02 @marionar24 @ThreeLittleBs @ricardoprivera @veliagurcia @miztlemejia @marylsamqui @CamiloDeHumo 

I

El primer terremoto me botó el café. Ese día me la pasé soñando despierto con mi otro yo que trabaja bajo tierra cantando nanas a la tierra.

II

El segundo terremoto me quebró la laptop. Todos mis documentos escaparon hacia el vecindario y lloré sin poder tomarme al menos una selfie.

III

El tercer terremoto me llenó el estómago de témpanos helados. Me apuré entonces a masticar granos de café y me hice gratis un granizado.

IV

Con el cuarto terremoto pensé en apocalipsis, pero en la tele dijeron que podía veranear tranquilo, así que me fui con los 4 jinetes al mar.

V

El quinto terremoto se volvió un lugar común, no botó nada de valor y ni siquiera hizo ladrar a los perros, pero el vaivén me adormeció.

VI

El sexto terremoto botó el espejo de la sala. Mil fragmentos de vidrió me mostraron mi rostro con todas las emociones que no sé expresar-

VII

El séptimo terremoto vino acompañado de la voz de Dios y la música de Pink Floyd. Fuera de eso, sólo botó un arbusto y dos borrachos.

VIII

Al octavo terremoto lo invitaron a entrevista en la presidencia. Como no había ningún geólogo presente, nadie entendió lo que dijo.

IX

El noveno terremoto se equivocó de país y terminó rebotando en Chile. Se excusó diciendo que era culpa de la desinformación de Telemundo.

X

El décimo terremoto me agarró en el inodoro. Se rompió el water y salí surfeando una ola hacia el barrio, lo más dignamente que pude.

XI

El onceavo terremoto me hizo añicos la autoestima. Pasé comiendo libros de autoayuda durante un mes, pero las réplicas aún me deprimen.

XII

El doceavo terremoto se dio cuenta que lo estaban esperando para asustar a la gente, así que se regresó calladito entre las fallas.

XIII

El treceavo terremoto me dijo que era el último y me invitó a bailar. Yo bailé con él, con mis pies desnudos sobre la tierra.

Alberto Sánchez Argüello
Managua Nicaragua 14 abril 2014
Originalmente publicados en @7tojil

martes, 1 de abril de 2014

ÍNFERUS


La despedida se la hicieron en el bar de Charlie, el mismo lugar donde habían celebrado los quince de Sofía y la graduación de Ernesto. Casi todo el vecindario atiborró las pocas mesas de madera y un mariachi de bello horizonte los mantuvo animados, en medio de los ocasionales llantos de sus hermanas y los gritos de los niños que ya se querían ir a dormir.

Faltando pocas horas para la firma del contrato, Ernesto intentó convencerla de que no se fuera a la fábrica. Con los ojos rojos y la voz ronca le juró que haría horas extras en el taller mecánico y que podían ahorrar en comida y electricidad, que todo era un asunto de voluntad. Ella sólo se limitó a abrazarlo, las palabras ya no eran necesarias.

A las ocho aeme de un primero de abril, Amanda Gutiérrez firmó un documento de doscientos folios, ante notario público, un inspector laboral y el gerente de la empresa. Era un contrato estándar de sumisión laboral de por vida, con seguro de muerte que incluía exequias y una comisión del cuarenta por ciento por la venta de órganos. Naturalmente había puesto a sus dos hijos como beneficiarios. 

Acto seguido la llevaron a su estación de trabajo y un par de enfermeras la conectaron a una docena de tubos. Un sacerdote le ofreció la extremaunción y el perdón de sus pecados por una módica limosna, pero ella se negó amablemente. "Al fin de cuentas -pensó- ya estoy en el infierno"

Alberto Sánchez Argüello
Managua 1 Abril 2014


Imagen: fuente internet


martes, 11 de marzo de 2014

YO TUVE

 
Yo tuve una montaña
preñada de agua
luz y bosque
madre de mi soledad
hija de mis fantasías.

Yo tuve un chaman
que llenaba mi piel de escalofríos
que guiaba mi camino sin guiar.

Yo esperaba el fin del mundo
anticipando la caída de todos los muros
sombras de muerte sobre la ciudad.

Yo esperaba todos los cambios juntos
cambiar todo para no cambiar nada
destruir el mundo y extinguirnos en paz
nunca pasó
o tal vez pasará.

Me quedé sin montaña
me quedé sin chamán
me quedé sin final.

Alberto Sánchez Argüello
Juigalpa Marzo 2014



jueves, 27 de febrero de 2014

UN HOMBRE COMÚN


De una idea robada a Solange Rodríguez Pappe

Él nunca había escalado una montaña o explorado una selva virgen, menos aún batallado en alguna guerra o siquiera discutido con vehemencia con su jefe o su compañera de treinta años de matrimonio católico apostólico y romano; tampoco había asesinado a nadie a sangre fría, fuera en la vida real en su barrio se suburbios o en su imaginación de contador público jubilado. Eso sí, iba a misa todos los domingos con el alma compungida por no haber dado mas limosna a los borrachines que lo increpaban cuando paseaba por el parque; se cepillaba los dientes tres veces al día y pagaba sus facturas antes de tiempo un lunes antes de las diez de la mañana.

Hasta que quiso la suerte que su mujer se ganase un cuarto de la lotería de la ciudad y se fueran de viaje al campo, buscando escapar del infierno del verano. El viaje resultó no tener nada de memorable a excepción de las garrapatas que los atacaron impunemente en el hostal y el sueño recurrente que desde entonces lo acompañó.

Para él, que siempre soñaba con grandes hileras de funcionarios saludando de la mano a otros funcionarios o interminables jardines de rosas blancas en los que complacido leía la sección económica del diario, el ser lanzado a un laberinto donde un minotauro destrozaba su cuerpo y lo arrojaba para ser devorado por cuervos gigantes que luego lo regurgitaban convertido en una estatua de fuego que se iba por el mundo incendiado a hombres y mujeres desnudos, resultaba particularmente sobrecogedor.

Pronto su rutina se fue quebrando ante los efectos diurnos de aquel sueño. Amanecía con una sensación de individualidad que jamás había experimentado, al inicio algo incomoda, pero poco a poco más familiar, hasta que dejó de ir a misa a pesar de los reclamos de su esposa y abandonó la práctica del pago adelantado de las facturas y el obsequiar limosnas a los borrachos obscenos que intentaban detener su paso.

Y hasta le dio por escribir y su libro “El héroe de fuego: metáfora onírica de un hombre común que se vuelve extraordinario” se volvió un bestseller y todos los talk show querían que narrara su sueño, el cual fue variando en detalles hasta abarcar todos los mitos posibles de la humanidad en sus infinitos matices jungianos.

Pero el sueño lo estaba matando: su persistencia le ocasionaba taquicardias y una constante sensación de vértigo que derivaba en alucinaciones asesinas e impulsos sexuales inconfesables. Así que fue a ver a un psiquiatra.

En consulta se sentó y describió el sueño mismo, lo más fiel que pudo a la versión original. El galeno meditó un poco mientras se mesaba su barba –muy necesaria en esta profesión- y luego de indagar un poco sobre su madre, le dijo que aquel sueño no era suyo, que se le había pegado en el hostal –no lavan tan seguido la ropa de cama- que seguramente lo había dejado olvidado algún huésped.

Él agradeció el brillante diagnóstico y volvió a tener sueños de hileras de funcionarios que dan la mano a otros funcionarios y jardines de rosas blancas en los que lee diarios en la sección económica, a salvo, sin la fama ni gloria que tanto estorban a un hombre común.

Alberto Sánchez Argüello

Managua Febrero 2014

Imagen: "El hijo del hombre" de René Magritte